He tenido esto esto más que abandonado y he vuelto a abrirlo por la misma razón por la que empecé: mi amiga Kristal. Leía su entrada sobre los propósitos para el año 2015 y pensé que debe ser muy terapéutico dejar escritos todos tos propósitos y todas tus ideas y después, volverlos a leer y ver como has ido cambiando o quedando igual (mi caso).
Al abrir este blog que he dejado a medias (como la mayoría de las cosas en mi vida), me he dado cuenta de que, emocionalmente hablando, sigo igual que hace casi un año. Esa es mi triste realidad. Así que, deduzco que, escribir es una buena idea, necesito dejar escrito esto y preocuparme por evolucionar...
Quiero evolucionar y, por eso, en unos meses me voy de Erasmus. Pero, mientras tanto, ¿qué estoy haciendo? Vuelvo a estar a la espera de algo, una acción que critico en una de mis entradas antiguas. ¿No es triste? Lo es y mucho.
Por todo ello, hoy quiero volver a usar este blog y quiero poder volver a leerlo algún día y estar orgullosa de haber cambiado poco a poco por mi misma.
¡Gracias de nuevo Kristal por la inspiración!
Al borde de la locura
viernes, 3 de abril de 2015
domingo, 10 de agosto de 2014
Canciones
Las canciones. Las canciones dicen,
sola mejor medicina, lo mejor para cuando estás triste, cuando estás
feliz o para cuando ni tú sabes cómo estás. Para todos aquellos
momentos, ahí estan ellas siempre a tu lado.
Ayer, al repasar mi lista de
reproducción de años anteriores, he vuelto escuchar canciones, que
escuchaba non stop en determinados momentos de mi vida y, me he dado
cuenta de que, cada una de ella la escuchaba porque me hacia recordar
o torturarme mejor dicho con pensamientos de aquel momento. Para mí
cada persona y cada momento tiene su canción pero una vez que ese
momento pasa, nunca más vuelvo a escuchar esa canción que me hacia
darle vueltas al tema. Eso me hace pensar ahora: ¿me gustaba
realmente esa canción?
Ver como me dejo influenciar por los
gustos de las personas que considero importantes para mí muchas
veces me hacen pensar que pierdo mi identidad y dejo arrastrar por la
suya. Esto no me pasa solo con la música porque está claro que, los
admiro, los quiero y me gustaría parecerme a ellos. Pero, ¿cómo
saber dónde está el límite? No quiero perderme pero no puedo
evitarlo...
No puedo evitar escuchar todas las
canciones favoritas de una persona y que me parezcan lo mejor que he
escuchado en siglos. Y no entiendo si realmente son lo mejor o es el
sentimiento de que la esencia de esa persona está en esa canción y
eso es lo que hace que me guste. Y sé que cuando pase el tiempo,
cuando esa persona ya no este en mi vida, dejaré de lado esa canción
para siempre. Y, por eso, pregunto: ¿realmente me gustaba?
martes, 8 de julio de 2014
¡Hemos perdido al paciente!
Hoy, ocho de julio, me encuentro meditando sobre el sentido de la vida, en lugar de estar tomándome una copa a mi salud. Un caso único la especie, lo sé.
Bueno, a la conclusión que he llegado el día de hoy es que las personas se dividen en dos grupos: las que viven y las que no.
(DEJO ESPACIO PARA LOS APLAUSOS)
Las personas, que yo considero vivas son aquellas que viven cada cosa al máximo Casualmente, esas personas han luchado por cada cosa que tienen actualmente. Personas, que no tienen miedo de llorar y luego reír y al contrario. Esas personas son como son y buscan a alguien que las acepte con locura, inseguridades y rayadas. Esas personas son valientes, "echadas pa' lante" como dicen por ahí. Y si lo pensáis, las subidas y bajadas en la vida de personas que tienen días buenos y malos pueden comprarse con los latidos del corazón reflejados en el monitor.
Por otro lado, están esas personas (juro por Dios que la hay) que viven en paro cardiaco. Esas personas a las que les fue "regalado" todo en la vida. Allí están ellos con su familia y vida perfecta pero infelices. Y, entonces, nos preguntamos todos, hasta ellos mismos, cómo se puede ser infeliz teniéndolo todo.
Aunque parezca mentira, al no haber tenido que luchar por todo en la vida, tampoco se tiene claro lo que es la felicidad y la tristeza.Tenemos el ejemplo de Buda, el cual pasó parte de su vida encerrado en un palacio teniéndolo todo y la prueba de que con ello no era feliz es, que el muchacho tuvo la necesidad de salir, aun teniéndolo todo. El pasó de vivir en un estado de paro cardiaco a una vida de subidas y bajadas porque repartía sus riquezas a los pobres y, por tanto, sentía tristeza, lastima y a la vez satisfacción y alegría por poderlos ayudar.
Como veis, hay mas cosas que nos marcan de las que parece y muchas veces oímos o decimos que ojala no sintiéramos nada pero, ¿acaso la vida sin sentimientos puede seguir llamándose "vida"? ¡Pensadlo!
Bueno, a la conclusión que he llegado el día de hoy es que las personas se dividen en dos grupos: las que viven y las que no.
(DEJO ESPACIO PARA LOS APLAUSOS)
Las personas, que yo considero vivas son aquellas que viven cada cosa al máximo Casualmente, esas personas han luchado por cada cosa que tienen actualmente. Personas, que no tienen miedo de llorar y luego reír y al contrario. Esas personas son como son y buscan a alguien que las acepte con locura, inseguridades y rayadas. Esas personas son valientes, "echadas pa' lante" como dicen por ahí. Y si lo pensáis, las subidas y bajadas en la vida de personas que tienen días buenos y malos pueden comprarse con los latidos del corazón reflejados en el monitor.
Por otro lado, están esas personas (juro por Dios que la hay) que viven en paro cardiaco. Esas personas a las que les fue "regalado" todo en la vida. Allí están ellos con su familia y vida perfecta pero infelices. Y, entonces, nos preguntamos todos, hasta ellos mismos, cómo se puede ser infeliz teniéndolo todo.
Aunque parezca mentira, al no haber tenido que luchar por todo en la vida, tampoco se tiene claro lo que es la felicidad y la tristeza.Tenemos el ejemplo de Buda, el cual pasó parte de su vida encerrado en un palacio teniéndolo todo y la prueba de que con ello no era feliz es, que el muchacho tuvo la necesidad de salir, aun teniéndolo todo. El pasó de vivir en un estado de paro cardiaco a una vida de subidas y bajadas porque repartía sus riquezas a los pobres y, por tanto, sentía tristeza, lastima y a la vez satisfacción y alegría por poderlos ayudar.
Como veis, hay mas cosas que nos marcan de las que parece y muchas veces oímos o decimos que ojala no sintiéramos nada pero, ¿acaso la vida sin sentimientos puede seguir llamándose "vida"? ¡Pensadlo!
domingo, 25 de mayo de 2014
Voto por una Ucrania unida
Estoy nerviosa. Estoy triste. Estoy contenta. Estoy preocupada. Escribo estas líneas con lágrimas en los ojos.
Hoy, 25 de mayo del 2014, todos estáis votando en las elecciones al Parlamento Europeo y no digo que no sea importante. Simplemente, no lo es tanto como que hoy son las elecciones presidenciales en Ucrania.
Claro que para mi es algo importante porque soy ucraniana pero no se trata solo de eso. Se trata de acabar con una guerra civil, de unir al pueblo ucraniano para construir un futuro juntos.
Mucha gente me dice: "Tu ya eres española por haber crecido aquí, Ucrania no te ha aportado nada comprado con España." Yo sé que en parte es cierto y que podría pedir mañana la nacionalidad española y vivir tranquilamente como española y como ciudadana europea. Pero no puedo.Nunca he podido sentir a España como mía. Ni siquiera puedo sufrir por España en el fútbol, en cambio, me dices que juega Ucrania y ahí ya la cosa cambia. Soy perfectamente concierte de que no tiene sentido porque no he ido a Ucrania en doce años y sé que no podría vivir allí pero, ¿acaso los españoles dejáis de ser españoles en un país que os ofrezca mejores condiciones? No, ¿verdad?
Hoy son las elecciones y sinceramente creo que gane quien gane, el destino del país desde hace tiempo esta en las manos del pueblo ucraniano. Creo que, de ahora en adelante, ningún presidente de Ucrania podrá sentarse entre oro y decir: "Bueno, ya los próximos cinco años puedo estar cruzado de brazos.". Si lo hace aunque sea un día sabrá que ese será su último día en el poder porque la paciencia llegó a su límite.
Yo, mi madre, mi familia y otros tantos millones de inmigrantes ucranianos no tendríamos que estar fuera de nuestro país por cuestiones de calidad de vida, tendríamos que viajar por placer, por negocios pero no porque nuestro país no podemos comprar un pedazo de carne o porque no podamos trabajar o estudiar al no tener "contactos" y miles de dolares en el banco.
Quiero poder ir a mi país. Quiero poder vivir allí cuanto y como quiera. Ya estoy orgullosa de ser ucraniana pero quiero estar orgullosa de que se conozca a Ucrania por su belleza, bondad y prosperidad. Quiero que su cielo sea tan azul como en la bandera y sus hermosas tierras jamás se vuelvan a teñir de sangre. Quiero una Ucrania unida, feliz e independiente, ¿es mucho pedir?
lunes, 5 de mayo de 2014
¡Qué decepción!
La frase del título es fácil de soltar así a la ligera. Pero, ¿realmente alguien o algo nos puede decepcionar?
Precisamente el hecho de haberme sentido decepcionada y haber decepcionado me han hecho dalve vueltas a este tema.
Solemos tener expectativas muy altas. Yo, por ejemplo, enseguida considero a alguien mi amigo y como tal espero de él cosas que muchas veces no cumple ¿De quién es la culpa? De nadie. Es cierto que, para mi, él debió hacer las cosas de la manera que yo considero correcta pero también es verdad que, él actuó como él consideró correcto. ¿Significa eso que yo debo bajar "mis altas expectativas" o él debecambiar su forma de ver las cosas? La respuesta es no. Somos personas diferentes y libres. Nadie decepciona a nadie. Tenemos la libertad de escoger a las personas que estan a nuestro lado y, alguien prefiere sufrir decepción tras decepción, es elección propia y entonces la culpa es solo de quien escoge vivir así...
Precisamente el hecho de haberme sentido decepcionada y haber decepcionado me han hecho dalve vueltas a este tema.
Solemos tener expectativas muy altas. Yo, por ejemplo, enseguida considero a alguien mi amigo y como tal espero de él cosas que muchas veces no cumple ¿De quién es la culpa? De nadie. Es cierto que, para mi, él debió hacer las cosas de la manera que yo considero correcta pero también es verdad que, él actuó como él consideró correcto. ¿Significa eso que yo debo bajar "mis altas expectativas" o él debecambiar su forma de ver las cosas? La respuesta es no. Somos personas diferentes y libres. Nadie decepciona a nadie. Tenemos la libertad de escoger a las personas que estan a nuestro lado y, alguien prefiere sufrir decepción tras decepción, es elección propia y entonces la culpa es solo de quien escoge vivir así...
Esperanzas desesperanzadas
Las personas estamos constantemente esperando algo. Todos esperamos ser felices. El problema es que, esperamos una "señal" pero no es cualquier señal, queremos una señal que nos confirme que lo que pensamos que es la felicidad, lo es realmente. Y, cuando por fin recibimos esa señal, y es lo contrario a lo que esperabamos, nos negamos a aceptarla.
Siempre me ha llamado la atención el hecho de que una persona tenga una pareja durante años y de repente, se separan y esa persona a los pocos meses se vuelve a enamorar e incluso se casa, cosa que no logró con su anterior pareja. Siempre me he preguntado cómo se puede superar una ruptura con tu pareja de muchos años y de repente, a los pocos meses, ya estar seguro/a que la nueva persona es el amor de tu vida si la conoces tan poco tiempo... Todo se reduce a las relaciones forzadas.
Cuando una persona se enamora, quiere ser correspondida y suele estar siempre pendiente de la persona amada. Casi todos, llegamos a ver "señales del destino", palabras bonitas que nos indican que estamos por buen camino y cosas así. Y claro, cada cosa se justifica. Si hoy no te ha hablado es porque está ocupado/a o mejor, no quiere que pienses que está loco/a por ti. EXCUSAS Y ESTUPIDAS JUSTIFICACIONES.
La realidad es que la espera a ser correspondido es esa misma relación de cinco años, la que no llegó a ningun sitio. Porque uno amaba más que el otro, se entregaba al 1000%, se diculpaba por el otro y lo justificaba. Mientras tanto, por la otra parte solo había pasotismo y eso de "estar por estar".
Por otro lado, ese matrimonio tras unos meses de conocerse demuestra que, no hacen falta cinco años para comprender que es la persona de tu vida. Lo único que hace falta es amor y ganas de aceptar y comprender a la otra persona tal y como es. Eso es todo.
Vivimos aqui y ahora y no sabemos cuánto tiempo tenemos. La vida no es una pelicula, ni una telenovela que tiene un principio y un final. Nosotros no tenemos nada decidido, vivimos aqui y ahora y no tenemos nada que esperar. Así que, si no te quiere hoy, no pierdas el tiempo esperando a que te quiera algún día porque ese día puede no llegar.
Siempre me ha llamado la atención el hecho de que una persona tenga una pareja durante años y de repente, se separan y esa persona a los pocos meses se vuelve a enamorar e incluso se casa, cosa que no logró con su anterior pareja. Siempre me he preguntado cómo se puede superar una ruptura con tu pareja de muchos años y de repente, a los pocos meses, ya estar seguro/a que la nueva persona es el amor de tu vida si la conoces tan poco tiempo... Todo se reduce a las relaciones forzadas.
Cuando una persona se enamora, quiere ser correspondida y suele estar siempre pendiente de la persona amada. Casi todos, llegamos a ver "señales del destino", palabras bonitas que nos indican que estamos por buen camino y cosas así. Y claro, cada cosa se justifica. Si hoy no te ha hablado es porque está ocupado/a o mejor, no quiere que pienses que está loco/a por ti. EXCUSAS Y ESTUPIDAS JUSTIFICACIONES.
La realidad es que la espera a ser correspondido es esa misma relación de cinco años, la que no llegó a ningun sitio. Porque uno amaba más que el otro, se entregaba al 1000%, se diculpaba por el otro y lo justificaba. Mientras tanto, por la otra parte solo había pasotismo y eso de "estar por estar".
Por otro lado, ese matrimonio tras unos meses de conocerse demuestra que, no hacen falta cinco años para comprender que es la persona de tu vida. Lo único que hace falta es amor y ganas de aceptar y comprender a la otra persona tal y como es. Eso es todo.
Vivimos aqui y ahora y no sabemos cuánto tiempo tenemos. La vida no es una pelicula, ni una telenovela que tiene un principio y un final. Nosotros no tenemos nada decidido, vivimos aqui y ahora y no tenemos nada que esperar. Así que, si no te quiere hoy, no pierdas el tiempo esperando a que te quiera algún día porque ese día puede no llegar.
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