domingo, 25 de mayo de 2014

Voto por una Ucrania unida


 

Estoy nerviosa. Estoy triste. Estoy contenta. Estoy preocupada. Escribo estas líneas con lágrimas en los ojos.

Hoy, 25 de mayo del 2014, todos estáis votando en las elecciones al Parlamento Europeo y no digo que no sea importante. Simplemente, no lo es tanto como que hoy son las elecciones presidenciales en Ucrania.
Claro que para mi es algo importante porque soy ucraniana pero no se trata solo de eso. Se trata de acabar con una guerra civil, de unir al pueblo ucraniano para construir un futuro juntos.
Mucha gente me dice: "Tu ya eres española por haber crecido aquí, Ucrania no te ha aportado nada comprado con España." Yo sé que en parte es cierto y que podría pedir mañana la nacionalidad española y vivir tranquilamente como española y como ciudadana europea. Pero no puedo.Nunca he podido sentir a España como mía. Ni siquiera puedo sufrir por España en el  fútbol, en cambio, me dices que juega Ucrania y ahí ya la cosa cambia. Soy perfectamente concierte de que no tiene sentido porque no he ido a Ucrania en doce años y sé que no podría vivir allí pero, ¿acaso los españoles dejáis de ser españoles en un país que os ofrezca mejores condiciones? No, ¿verdad?

Hoy son las elecciones y sinceramente creo que gane quien gane, el destino del país desde hace tiempo esta en las manos del pueblo ucraniano. Creo que, de ahora en adelante, ningún presidente de Ucrania podrá sentarse entre oro y decir: "Bueno, ya los próximos cinco años puedo estar cruzado de brazos.". Si lo hace aunque sea un día sabrá que ese será su último día en el poder porque la paciencia llegó a su límite.
Yo, mi madre, mi familia y otros tantos millones de inmigrantes ucranianos no tendríamos que estar fuera de nuestro país por cuestiones de calidad de vida, tendríamos que viajar por placer, por negocios pero no porque nuestro país no podemos comprar un pedazo de carne o porque no podamos trabajar o estudiar al no tener "contactos" y miles de dolares en el banco.

Quiero poder ir a mi país. Quiero poder vivir allí cuanto y como quiera. Ya estoy orgullosa de ser ucraniana pero quiero estar orgullosa de que se conozca a Ucrania por su belleza, bondad y prosperidad. Quiero que su cielo sea tan azul como en la bandera y sus hermosas tierras jamás se vuelvan a teñir de sangre. Quiero una Ucrania unida, feliz e independiente, ¿es mucho pedir?

lunes, 5 de mayo de 2014

¡Qué decepción!

La frase del título es fácil de soltar así a la ligera. Pero, ¿realmente alguien o algo nos puede decepcionar?
Precisamente el hecho de haberme sentido decepcionada y haber decepcionado me han hecho dalve vueltas a este tema.

Solemos tener expectativas muy altas. Yo, por ejemplo, enseguida considero a alguien mi amigo y como tal espero de él cosas que muchas veces no cumple ¿De quién es la culpa? De nadie. Es cierto que, para mi, él debió hacer las cosas de la manera que yo considero correcta pero también es verdad que, él actuó como él consideró correcto. ¿Significa eso que yo debo bajar "mis altas expectativas" o él debecambiar su forma de ver las cosas? La respuesta es no.  Somos personas diferentes y libres. Nadie decepciona a nadie. Tenemos la libertad de escoger a las personas que estan a nuestro lado y, alguien prefiere sufrir decepción tras decepción, es elección propia y  entonces la culpa es solo de quien escoge vivir así...

Esperanzas desesperanzadas

Las personas estamos constantemente esperando algo. Todos esperamos ser felices. El problema es que, esperamos una "señal" pero no es cualquier señal, queremos una señal que nos confirme que lo que pensamos que es la felicidad, lo es realmente. Y, cuando por fin recibimos esa señal, y es lo contrario a lo que esperabamos, nos negamos a aceptarla.

Siempre me ha llamado la atención el hecho de que una persona tenga una pareja durante años y de repente, se separan y esa persona a los pocos meses se vuelve a enamorar e incluso se casa, cosa que no logró con su anterior pareja. Siempre me he preguntado cómo se puede superar una ruptura con tu pareja de muchos años y de repente, a los pocos meses, ya estar seguro/a que la nueva persona es el amor de tu vida si la conoces tan poco tiempo... Todo se reduce a las relaciones forzadas.

Cuando una persona se enamora, quiere ser correspondida y suele estar siempre pendiente de la persona amada. Casi todos, llegamos a ver "señales del destino", palabras bonitas que nos indican que estamos por buen camino y cosas así. Y claro, cada cosa se justifica. Si hoy no te ha hablado es porque está ocupado/a o mejor, no quiere que pienses que está loco/a por ti. EXCUSAS Y ESTUPIDAS JUSTIFICACIONES.

La realidad es que la espera a ser correspondido es esa misma relación de cinco años, la que no llegó a ningun sitio. Porque uno amaba más que el otro, se entregaba al 1000%, se diculpaba por el otro y lo justificaba. Mientras tanto, por la otra parte solo había pasotismo y eso de "estar por estar".

Por otro lado, ese matrimonio tras unos meses de conocerse demuestra que, no hacen falta cinco años para comprender que es la persona de tu vida. Lo único que hace falta es amor y ganas de aceptar y comprender a la otra persona tal y como es. Eso es todo.

Vivimos aqui y ahora y no sabemos cuánto tiempo tenemos. La vida no es una pelicula, ni una telenovela que tiene un principio y un final. Nosotros no tenemos nada decidido, vivimos aqui y ahora y no tenemos nada que esperar. Así que, si no te quiere hoy, no pierdas el tiempo esperando a que te quiera algún día porque ese día puede no llegar.